Para completar este viaje por los distintos tipos de almohadas o mundillos para hacer encaje, voy a hablar de un tipo de almohada, que, si bien recuerda a las cilíndricas, tiene personalidad propia.  En general estas almohadas son de tamaño pequeño, y la mayoría tienen forma cilíndrica con un aspecto de tambor o de tonel, dependiendo de que sean más o menos anchas. Todas ellas están relacionadas en su origen con los encajes sin patrón, domésticos o freehand, que se ejecutan sin ningún diseño básico, de forma completamente mnemotécnica y además son lineales. De estos encajes podemos encontrar ejemplos en muchos países. Han sido utilizados casi siempre en las indumentarias tradicionales y a veces, también en los ajuares domésticos. En general, sólo llevan alfileres en las orillas y su origen se pierde en el tiempo… La elaboración de muchos de ellos se ha perdido y sólo quedan ejemplos de los mismos y del material empleado para su ejecución en los museos o en los desvanes de las casas. Algunas personas, entre las que me encuentro, hemos trabajado para su recuperación y los hemos devuelto a la vida. En algunos lugares el esfuerzo se ha visto recompensado y son muchas las encajeras que los vuelven a trabajar. En otros… no ha habido tanto interés por parte de las encajeras del lugar…

Empezaré su descripción con las almohadas de tambor, después hablaré de las almohadas cilíndricas y en tercer lugar de las almohadas de anillo. Terminaré con una breve reseña de las almohadas especiales, utilizadas para trabajos que nada tienen que ver con el encaje doméstico o freehand.

Almohadas de TAMBOR

Están formadas por dos discos de madera, de entre 20 y 30 cm de diámetro, unidos por un armazón de palos recubierto de paja y forrado con una tela gruesa sujeta a los discos laterales por clavos.  Estos discos están bellísimamente tallados con motivos variados y muchas veces llevan el nombre de la propietaria y una fecha. Generalmente uno de los discos tiene una pequeña puerta, integrada en el motivo tallado y que permite a la encajera el acceso a un hueco de almacenaje para el hilo o bolillos de reserva. Son características de:

Queyras (Francia)

Con una anchura de la superficie de trabajo, de entre 12 y 15 cm. Existe otra versión, más ancha, de entre 20 y 30 cm, con un diámetro no más grande de 20 cm, por lo que se parecen más a un pequeño tonel que a un tambor. Estas son características de su vecino valle que está al otro lado de la frontera:

Val Varaita (Italia)

Donde recibe el nombre de tombolo. En ambos lugares la almohada se apoya en un caballete de madera para poder trabajar o en un pequeño soporte de sobremesa bellamente labrado. Estas almohadas solían ser un regalo de amor, del marido, el novio o el padre.

Tambores de Queyras
Tombolos de Val Valaita

Estructura interna del tambor de Queiras, que es similar a la del tombolo de Val Valaita, simplemente en éste los travesaños son más largos. Se recubre de una tela fuerte para dejar el hueco central libre como almacenamiento y se rellena con heno o estopa (crin vegetal). Se cubre el relleno con otra tela fuerte que se sujeta a los discos de madera de los laterales con clavos o grapas. Finalmente se pone una tela encima más oscura para facilitar el trabajo de la encajera, pues generalmente se trabaja con hilo blanco. Las orillas se tapan con algún tipo de cinta, todo clavado a los discos de madera.

Espacio interior de almacenamiento. Las fotos corresponden a tambores de Queyras, pero en el tombolo de Val Valaita es exactamente igual. La puerta se integra en el tallado del disco.

Soporte de pie, son iguales tanto en Queyras, como en Val Valaita, una especie de mesa con cuatro patas. El de la izquierda es antiguo y tiene dos barras fijas  con una anchura única, siempre para el mismo tamaño de almohada. El de la derecha, más moderno, es polivalente, lleva 4 barras, dos de ellas móviles y dos tornillos de madera que permiten sujetar almohadas de distintas anchuras.

Detalle del soporte de pie dónde se puede apreciar mejor el sistema de sujeción.

Soporte de sobremesa tanto para el tambor de Queiras como para el tombolo de Val Varaita

Almohadas CILÍNDRICAS

Están formadas por una bolsa de tela cilíndrica, rellena de serrín, o de estopa, o de paja, sin discos de madera laterales. Aunque en algunos lugares tienen un armazón de madera. Otra diferencia, muy visible, es las distintas anchuras en la superficie de trabajo, lo que les da su aspecto propio. Será más próximo a un tambor o rueda, en las estrechas, de las que hablaré primero, o a un cilindro si es más ancho. Éstas son las más numerosas y pondré los ejemplos en segundo lugar. Todas ellas son muy similares de diámetro. Se forran con telas bonitas, generalmente restos de vestidos y los laterales también para tapar el agujero de relleno. El área de trabajo se cubre con una tela de rayas o cuadros de colores que contrasten con el hilo empleado. Para trabajar con la almohada, si es estrecha, la encajera, la sujeta con las rodillas. Pero si es más ancha, se recurre a un soporte a la medida. Puede ser de tipo caja, colocada sobre la mesa o de tipo caballete, y generalmente están hechos en madera.

Este tipo de almohada, se usa en lugares tan dispersos como:

Ansó (Aragón, España)

Donde recibe el nombre de randero, pues los pequeños encajes que se hacen en él se llaman randas. Es de pequeño tamaño y aspecto de tambor, sin estructura interior de madera. Esta relleno de estopa (el residuo de la obtención del hilo de lino empleado para trabajar). La bolsa esta hecha de tela de lana abatanada, reciclada de los vestidos. La superficie de trabajo se cubre con una tela de lino a la que se sacan dos hilos paralelos para controlar la anchura y rectitud del encaje. Todos los modelos de randa tienen la misma medida y se realizan con el mismo número de pares. Para trabajar la encajera la sujeta en las rodillas. Antiguos se conservan dos y aunque de tamaño son iguales, la superficie de trabajo es muy diferente, como se puede ver a continuación.

Este randero se conserva en el Museo de Ansó. Las telas blancas y rojas son un añadido posterior para mejorar su aspecto de cara a su exhibición. Sus laterales y medidas eran idénticos a los del segundo randero que se muestra a continuación. Su lamentable estado de conservación también similar. Pero en éste se conservaba la randa a medio hacer y los bolillos originales.

Este randero es de propiedad privada. En la foto de la derecha se pueden observar los dos hilos que se sacan para servir de guía en el trabajo.

Este randero, es también de propiedad privada. Como se puede ver su superficie de trabajo es muy distinta de los anteriores. Tiene una cresta de anchura ligeramente superior a la de la randa, sobre la que se trabajaba. Y como se aprecia en la foto, se han sacado, al igual que en los anteriores, dos hilos paralelos para llevar la medida de la randa. Lo habían localizado olvidado en un desván, pues hacía muchísimos años que este encaje había dejado de elaborarse. Yo he tenido el placer de recuperar más de 20 modelos de randas diferentes y de haber dado un curso en Ansó. Actualmente, creo, que hay alguna encajera que lo elabora de nuevo. Se usaba y usa, únicamente en el cuello de la camisa del traje tradicional femenino.

Se trabaja sujetándolo en las rodillas

Suecia

Almohada con forma de tambor, más ancha que la española, rellena de paja y con armazón de madera. La superficie de trabajo se cubre con una tela de rayas. Se trabaja en un soporte a medida tipo caja con un pequeño espacio de almacenamiento.

Megeve (Francia)

Almohada cilíndrica muy pesada con armazón de madera (se aprecia en la foto de la derecha) y rellena de serrín.

Maurianne (Francia)

Una pequeña bolsa cilíndrica rellena de serrín y recubierta de telas multicolores, se trabaja en un soporte de madera, tipo bandeja con pie, artísticamente labrado.

Bardonecchia (Italia)

El tómbolo es una gruesa bolsa cilíndrica, rellena de paja y recubierta por una tela fuerte oscura. Dos cintas paralelas de color claro sirven de guía a la encajera. Para trabajar se coloca en un rústico soporte de madera con asiento incluido.

En la foto se pueden observar las dos cintas blancas paralelas que sirven de guía de tamaño para elaborar el encaje.

Esta almohada y su soporte se encuentran en el Museo Etnográfico de Bardonecchia.

Si observamos en detalle la fotografía, podemos ver debajo una tabla con un agujero. En el que va insertado un palo inclinado, artísticamente labrado, que no se ve en la foto pero es similar al de la fotografía de la derecha.

Claire Goaziou, autora del libro «Dentelles du Queyras et des vallés voisines» [1], con toda razón, piensa que esa posición de la pieza hace bastante incompatible el trabajo. Cree, y estoy de acuerdo, que el soporte en el que aparece apoyada la almohada era en realidad el asiento de la encajera. Evidentemente con algún acolchado que lo hiciese más cómodo. Sostenía el tombolo en las rodillas y lo apoyaba contra el palo inclinado, que estaría sujeto en un travesaño más largo, el de la foto parece partido. El aspecto actual, puede deberse a la comodidad del transporte al museo y su exhibición, convirtiéndolo en una sola pieza más reducida y manejable.

Eslovaquia (Gemera, Spana Dolina, Krakovany, Myjava, Solna Bana…)

Según regiones (hay reconocidos 17 tipos de encaje distintos) las almohadas tienen alguna variación, pero en general tienen todas forma de cilindro, se hacen con uno o dos círculos y un rectángulo o cuadrado de tela. Se rellena de serrín, salvado, paja, cáñamo o arena. El relleno se compacta y se le da forma, una vez conseguido se cierra (anudando el extremo o cosiendo el segundo circulo). Se envuelve en varias capas de tela y se cose con dos círculos también cosidos en los extremos. Se forra con una funda que se pueda lavar. Si el relleno es ligero se mete una piedra en el interior para que la almohada no se mueva con el peso de los bolillos. En alguna región la almohada tiene forma casi de bola o cabeza, más estrecha en un extremo que en otro para darle la forma del sombrero tradicional al encaje. El soporte para poder trabajar se fabrica específicamente para la almohada. También se utilizan tamices, cestas de mimbre, cestas de paja, cuencos… A continuación algunos ejemplos.

Krakovany
Gemera
Spania Dolina
Myjava

Mikhailov y Yelets (Rusia)

La forma tradicional de la almohada es un cilindro. La longitud o anchura de trabajo de una normal es de entre 30 y 50 cm con un diámetro de entre 20 y 30 cm y un peso de entre 2 y 4 kg. Como se aprecia en las fotografías su aspecto es más bien grueso. Solían rellenarse con paja, que es más densa y duradera que el heno o el serrín, y sujeta mejor los alfileres. En su interior se colocaban trozos de madera para darle una mayor consistencia y peso. Se forra con una tela a modo de funda. Se trabaja sobre un soporte con caballetes.

Soporte

Almohadas de ANILLO

A continuación hablaré de las que podríamos llamar de anillo o de rueda. Son redondas con un agujero central, se pueden encontrar en diferentes diámetros y anchuras y de distintos materiales.

A este grupo pertenecen las que se emplean en:

Tignes (Saboya, Francia)

De paja entrelazada formando un círculo, como una rueda, acolchada, probablemente con lana, en la parte externa. Se forra con una tela gruesa que se sujeta en el interior con unas pasadas cruzadas, la zona de trabajo se cubre con una tela lisa y encima se coloca una tira de tela de rayas, con el fin de mantener una anchura constante del encaje y se trabaja sujetándolo con las rodillas.

La almohada de la fotografía es una reproducción moderna, muy bien hecha. Se puede apreciar muy bien la colocación interior de la paja, en forma de círculo, el acolchado de la superficie y las pasadas cruzadas en el interior para sujetar la tela blanca que sirve de forro. La tela de rayas que se utiliza de guion para la encajera, en este caso está cubierta por una cartulina de color naranja. Probablemente con los piques marcados o un diagrama del modelo.

Almohada y bolillos antiguos.

Se trabaja sujetando la almohada con las rodillas.

Cogne (Aosta, Italia)

La almohada está compuesta por una plancha fina de madera de pino suizo, formando un círculo. Se recubre de una capa de paja trenzada y otra de lana cardada y encima una tela fuerte de lana. Finalmente se recubre todo con una tela de cuadros, fijada por una lazada cruzada en el interior de la rueda. Tiene una mayor superficie de trabajo que la de Tignes lo que permite hacer encajes más anchos. Se trabaja en un soporte de pie, a veces muy decorado, con un sencillo e ingenioso sistema para sujetar la almohada y con un cajón de almacenaje. Ambas son zonas limítrofes en los Alpes franceses e italianos respectivamente.

En la fotografía se puede apreciar la plancha de madera y el entrelazado interior para sujetar el forro

Carelia (Finlandia)

A mucha distancia de las anteriores, encontramos una almohada y un soporte sorprendentemente similares al material de Cogne. Un anillo de madera, cubierto con musgo y una tela de lana abatanada atada con pasadas cruzadas por el interior de la rueda, sobre la que se trabaja directamente el encaje

Amalia Halli de Tytärsaari trabajando encaje nyytinki. Foto: Tyyni Vahter, Agencia del Patrimonio Finlandés 1931.

Panamá

Un lugar aún más distante y sorprendente que el anterior, también tiene una almohada tremendamente similar a la de Cogne. Me llama la atención y creo que podría ser objeto de una interesante investigación sobre quién lo llevo hasta allí. Por eso me voy a permitir hablar, no sólo de la almohada, sino también del encaje freehand de Panamá.

La almohada panameña o mundillero  está formada por un tubo cilíndrico de metal o plástico de una anchura entre 15 y 18 cm, y diámetro similar, que le sirve de armazón. Antiguamente se recubría con hojas secas de tallo (plátano), paja, o afrecho de arroz y actualmente también de serrín. En este caso se mete en una funda rectangular que se cose formando un anillo a medida del armazón. El relleno se sujeta con una funda de tela gruesa y fuerte que cubre también el soporte y todo se forra con una tela más fina. Sobre la superficie de trabajo se cose una tira de tela de cuadros pequeños, tipo Vichy, o de rayas y que sirve de guía para la realización del encaje. Para trabajar, el mundillero se coloca en un soporte de madera, una caja de sobremesa o un banquito/mesa de pie, similar al modelo antiguo y sencillo de Queyras.

A las tiras de encaje que utilizan para decorar el vestido tradicional denominado pollera, les llaman mundillos. Pueden ser de dos tipos, según donde van colocados: las trencillas (entredoses). Los más estrechos, llamados peacillos, van en la camisa. Los más anchos van en la falda. Los encajes, que son los que tienen una orilla con ondas y que se usan como terminación. Se llaman melindrito si son estrechos o ruedo los que son más anchos. Las más costosas de hacer son las llamadas pepiadas que son los modelos trabajados con abundantes hojas de guipur.

Se dice que es una artesanía de origen español, sin embargo, en España, actualmente no se utilizan ese tipo de almohadas en ninguna región. Hoy solo se usan, o se encuentran en los museos, como ya he dicho, en el valle alpino de Cogne (Italia) y en Carelia (Finlandia). Tampoco se conservan en España muchos encajes domésticos o sin patrón, quedan algunos, en la zona de Huelva, en Cáceres, Salamanca, Galicia… La mayoría ya no se trabajan. Actualmente yo sólo conozco, y además muy bien porque he tenido el placer de volverlo a la vida tras un largo proceso de investigación, el sencillo encaje que se hacía, y espero que ahora se vuelva a hacer, en los valles de Ansó y Hecho, en los Pirineos aragoneses.  

En esta fotografía se puede observar el soporte de pie, similar, aunque más rústico, al de Queyras

Almohadas ESPECIALES

Por último, pongo algunos ejemplos de las almohadas o mundillos especiales. Están creados para poder realizar piezas muy específicas nacidas de la imaginación y creatividad de las múltiples artistas que se expresan con la técnica del encaje de bolillos.

Comentario:

Las imágenes que no llevan el copyright se han obtenido de diferentes páginas de Internet en las que no aparece información sobre su uso ni autoría, por lo que se ha interpretado que son de utilización libre, en caso de que algún autor o autora, considere que no se han respetado sus derechos, ruego que me lo comunique: https://mariajesusruiz.es/#contacto

Bibliografía:

Claire Le Goaziou, Dentelles du Queyras et des vallées voisines. Nouvelle édition revue et augmenttée, 2008 ISBN: 978-2-914866-17-0

Compartir:

Otras noticias